Una propuesta que se entienda
La portada debe explicar a quién ayudas, qué problema resuelves y cuál es el siguiente paso. Los mensajes genéricos obligan al visitante a interpretar demasiado.
Páginas que respondan preguntas reales
Servicios, proceso, casos, empresa, preguntas frecuentes y contacto necesitan información concreta. Explicar método, alcance, tecnologías y forma de trabajo ayuda al cliente y a los buscadores.
Pruebas de confianza
Un portfolio con contexto es más útil que una galería sin explicación. Cada proyecto debería indicar reto, solución, tecnología y resultado sin inventar métricas.
Móvil y velocidad
Menús, formularios y botones deben funcionar en pantallas pequeñas. Imágenes optimizadas, arquitectura sencilla y alojamiento adecuado reducen esperas.
SEO, accesibilidad y seguridad
Títulos descriptivos, jerarquía, textos alternativos, metadatos, URLs estables y datos estructurados facilitan la comprensión. HTTPS, actualizaciones, copias y permisos protegen el servicio.
Una llamada a la acción concreta
“Cuéntanos el proyecto” funciona mejor cuando explica qué sucederá después. El formulario debe pedir solo información útil y mostrar un canal alternativo.